La movilidad sostenible pone a las personas en el centro del debate con una mirada hacia el futuro de la Villa de Ingenio

La mesa redonda ‘Calles para las personas’ reúne a representantes institucionales y especialistas para abordar los retos de la movilidad peatonal, ciclista y la micromovilidad

La movilidad sostenible, la accesibilidad y la necesidad de recuperar el espacio público para las personas centraron la mesa redonda ‘Calles para las personas: movilidad peatonal, ciclista y micromovilidad”, celebrada en la tarde de este miércoles, 23 de septiembre, en la Casa de Postas dentro de la programación ‘Ingenio se Mueve’ organizada con motivo de la Semana Europea de la Movilidad. El encuentro reunió a representantes de distintas administraciones y especialistas en movilidad para compartir experiencias, analizar los retos actuales y plantear posibles soluciones aplicables también al ámbito municipal.

La jornada contó con la participación de la alcaldesa de Ingenio, Vanesa Martín Herrera; el concejal de Movilidad y Transporte, Óliver Navarro Guerra; el consejero de Movilidad del Cabildo de Gran Canaria, Teodoro Sosa Monzón; la directora general de Transportes del Gobierno de Canarias, María Fernández Pérez, y profesionales vinculadas a redes y entidades especializadas en movilidad peatonal y ciclista.

Durante la apertura, Óliver Navarro destacó la importancia de “escuchar a la calle” y trasladar posteriormente ese conocimiento a la planificación municipal. En este sentido, puso sobre la mesa algunos de los retos que afronta Ingenio, como “mancomunar una red ciclista entre los municipios del sureste en el vial costero, o el desarrollo del futuro tren para que las vías de servicios posibiliten un uso compartido con ciclistas y peatones para aprovechar esa infraestructura”. 

Por su parte, Teodoro Sosa defendió la participación como elemento imprescindible para diseñar las políticas de movilidad y recordó que durante décadas la planificación urbana ha estado condicionada por las necesidades del coche. El consejero valoró cómo afortunadamente esa concepción ha ido cambiando, avanzando hacia un modelo que da mayor protagonismo a los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público. En este contexto, destacó también el incremento experimentado por el transporte público en Gran Canaria tras la implantación de la gratuidad y señaló el futuro Plan de Movilidad Insular, que en breve saldrá a exposición pública, como un gran reto y una herramienta fundamental para ordenar las actuaciones de movilidad en la isla. “Tenemos que hacer una movilidad con participación. Y en este plan tenemos mucho de qué hablar:  itinerarios escolares, las conexiones entre municipios y barrios, sendas peatonales, redes ciclistas y los problemas de congestión”, incorporando las aportaciones de las distintas administraciones y de la sociedad. El consejero finalizó calificando a la Villa de Ingenio como “ejemplo” en movilidad, con una concejalía “que cree firmemente en organizar, en dirigir, en planificar para el futuro”.

La directora general de Transportes del Gobierno de Canarias incidió en la idea de que “la planificación debe nacer de la escucha activa” y coincidió con el consejero en ese “cambio de mentalidad para dejar de diseñar las calles alrededor del coche”. Destacó cómo a nivel de gobierno autonómico se trabaja en herramientas de planificación como la Ley de Movilidad Sostenible en la que “el peatón, la bici, el coche, la guagua no compiten, se alimentan”. “Una ley no solo se caracteriza por lo que propone, sino por lo que obliga y lo que financia”, añadió, “y como no se ha esperado a tener una ley aprobada para actuar, nosotros tampoco hemos esperado a tener una ley aprobada para financiar. Tenemos los Planes de Movilidad Urbana Sostenible que este Ayuntamiento en otros años ha podido ejecutar con esa financiación y ese apoyo”, explicó, señalando actuaciones como la peatonalización, señalética en zonas escolares, entre otras medidas. La directora concluyó expresando la idea de “entender la movilidad como un derecho”, al considerar que la posibilidad de desplazarse condiciona también el acceso a otros derechos y oportunidades, como el empleo, la educación o la atención sanitaria. En su intervención defendió una planificación que priorice a las personas y que permita conectar los distintos modos de transporte mediante redes coherentes y continuas.

La alcaldesa de Ingenio, Vanesa Martín, compartió algunos proyectos de mejora peatonal o acciones, sencillas pero fundamentales, como los rebajes de aceras, puestas en marcha en el municipio, a la vez que puso el foco en la educación y la concienciación como herramientas fundamentales para acompañar cualquier transformación de la movilidad. En este sentido, compartió la experiencia desarrollada en el municipio con el programa ‘Cole en ruta’, en el que se detectó que más del 40 % del alumnado participante no sabía montar en bicicleta. Este dato, señaló, evidencia la necesidad de trabajar desde edades tempranas no solo el uso de la bicicleta, sino también la educación vial y la convivencia entre los diferentes medios de transporte porque “de nada sirve poner todos los recursos que tengamos a su disposición, si esa parte tan fundamental que es la ciudadanía no entiende la importancia de poder utilizar todas estas herramientas”.

Diseñar calles para caminar, pedalear y convivir
La mesa redonda, moderada por Heriberto Dávila, director de la Fundación Islas Verdes, contó con la participación de Silvia Casorrán, experta en movilidad urbana sostenible de la Red de Ciudades por la Bici; Ana Montalbán, directora de la Red Ciudades que Caminan; Belén Calahorro, coordinadora de Eurovelo España y de la Oficina Técnica de ConBici; y Alba Albadalejo, deportista de Ingenio y campeona de España XCO.

El encuentro permitió profundizar en la relación entre el espacio público y los diferentes modos de movilidad. Las especialistas participantes coincidieron en la necesidad de que caminar pase a ocupar un lugar central en la planificación urbana. En este sentido, se planteó que una calle accesible no debe limitarse a cumplir unos requisitos técnicos, sino ofrecer también condiciones adecuadas de seguridad, confort, sombra, mobiliario urbano y recorridos directos.

Otro de los aspectos destacados durante la jornada fue la necesidad de acompañar las transformaciones físicas del espacio público con procesos de participación, pedagogía y “una voluntad política compactada”. Las especialistas explicaron que cualquier modificación del modelo de movilidad puede generar inicialmente reticencias, como puede ser la peatonalización de las calles, por lo que resulta fundamental explicar las actuaciones y permitir que la ciudadanía conozca y valore sus beneficios. Según se comentó, “no todas las calles tienen que ser para circular”, pero “para que se te olvide que has tenido que aparcar el coche a 10 minutos, tienes que hacer que el tránsito sea agradable, ilusionar a la ciudadanía con una imagen bonita”.

Asimismo, se habló del peatón desde el punto de vista sanitario, y cómo no moverse con seguridad puede condicionar la salud, riesgo cardiovascular, hipertensión… Pero ya no solo impacta en la salud física, sino también la mental porque “el espacio público es, al final, el espacio social”. A esto se unió también el uso de la bicicleta, que te ayuda a hacer ejercicio, funcionando como “vitamina”.

En relación con la bicicleta, el debate puso de manifiesto la necesidad de disponer de infraestructuras conectadas, seguras y de calidad, evitando que los carriles o itinerarios ciclistas se conviertan en actuaciones aisladas. También se subrayó la importancia de trabajar la convivencia y la empatía entre quienes utilizan diferentes medios de transporte. 

La llegada de los patinetes eléctricos ocupó igualmente una parte destacada del encuentro. Las participantes señalaron que estas nuevas formas de desplazamiento ya forman parte de la realidad urbana y que la respuesta no debe pasar por ignorarlas, sino por integrarlas en la planificación, estableciendo espacios y condiciones que permitan la convivencia segura con peatones, bicicletas y vehículos.

La mesa redonda concluyó con una visión compartida sobre la necesidad de avanzar hacia un espacio público más accesible, seguro y amable, en el que caminar, utilizar la bicicleta, el transporte público o los nuevos sistemas de micromovilidad puedan constituir alternativas reales y conectadas.

Enlace a la jornada completa:

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