El viceconsejero Octavio Caraballo subraya en un foro del Instituto Español de Análisis Migratorio (IEAM) en Roma que el Pacto de Migración y Asilo “tal como está diseñado, puede agravar la presión, no aliviarla”
· El director general de Relaciones con África, Luis Padilla, detalló el programa Tierra Firme como caso de éxito en la cooperación con países emisores y de tránsito de migrantes
El Gobierno de Canarias ha vuelto a reclamar medidas específicas para las regiones fronterizas -especialmente para Canarias- en el Pacto de Migración y Asilo. El acuerdo de los 27 entrará en vigor en junio y, tal como está diseñado, “lejos de aliviar la presión que sufre el archipiélago, puede agravarla”, denunció el viceconsejero del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo. Para que este documento sea efectivo, dijo, es necesario “más solidaridad, financiación, protección real a los menores, un enfoque atlántico y voz para quienes estamos en la frontera exterior”.
Canarias ha participado este viernes en Roma en un foro sobre migración organizado por el Instituto Español de Análisis Migratorio (IEAM) celebrado en Roma. En esta jornada, Caraballo, y el director general de Relaciones con África, Luis Padilla, destacaron las posibles repercusiones del Pacto Europeo en las islas, así como las iniciativas de cooperación que el Ejecutivo autonómico ha puesto en marcha en distintos países africanos para contribuir a su desarrollo.
Tanto Caraballo como Padilla pusieron de manifiesto la relevancia de participar en este tipo de encuentros para dar a conocer el impacto de la migración en Canarias como frontera sur de Europa y los desafíos que ha tenido que afrontar el Gobierno autonómico para gestionar este reto. Además, esta colaboración con el IEAM permitirá al Gobierno de Canarias reforzar una red estable de interlocutores en países clave de origen y tránsito y posicionar a las islas como un actor institucional relevante en el diálogo con contrapartes africanas y con socios europeos.
En este sentido, el viceconsejero del Gabinete del Presidente destacó que 2026 será crucial para la gestión de fronteras y el control del flujo de llegadas de migrantes a las islas, ya que en unos meses entrará en vigor el Pacto sobre Migración y Asilo. Su aplicación, afirmó, debe incluir medidas específicas para los territorios que son frontera, como Canarias.
Entre éstas, Caraballo citó como fundamental que se regionalicen los fondos previstos en el Pacto, de manera que se flexibilicen las normas comunes y se adapte la financiación a las condiciones del archipiélago. De otro modo, apuntó, el Pacto “no funcionará”.
“Los derechos no se externalizan”
Igualmente, entiende que la aplicación del acuerdo debe incluir mecanismos automáticos de derivación rápida desde Canarias hacia la península y otros Estados miembros, sobre todo para regiones ultraperiféricas y zonas de alta presión migratoria. En cualquier caso, puntualiza que “lo primero es cumplir y velar” por los derechos de las personas migrantes. Por ello, el Gobierno de Canarias propone su derivación a espacios seguros y rechaza los centros externalizados a cambio de financiación. “Los derechos y los deberes públicos se afrontan y se cumplen; no se externalizan”, señaló.
Recordó además que el Reglamento de Triaje contemplado en el Pacto obliga a realizar controles prolongados que pueden mantener a las personas migrantes hasta seis meses en Canarias, cuando hoy la media es de un mes. Hizo hincapié en que este extremo es “inasumible para un territorio limitado y fragmentado como el nuestro”.
En cuanto a los menores no acompañados -actualmente hay más de 4.100 bajo la tutela de Canarias-, indicó que la situación “es crítica”, con centros saturados y una reubicación mínima dentro de España. Por eso, entiende que es prioritario crear un sistema europeo de protección de menores no acompañados, con reubicación obligatoria y rápida, financiación estable para la acogida, educación y salud mental y estándares comunes de tutela.
Asimismo, Caraballo propuso que Europa reconozca formalmente la Ruta Atlántica como sistema migratorio específico, con estrategias propias de prevención, salvamento y cooperación, adaptadas a trayectos de más de 2.000 kilómetros. Además, planteó la inclusión de las regiones fronterizas en el diseño de la política migratoria europea y en los foros UE-África. A su juicio, “quienes gestionamos la migración en primera línea debemos participar en las decisiones”.
Cooperación
Por su parte, el director general de Relaciones con África, Luis Padilla, dio cuenta de la estrategia de cooperación de Canarias con países del entorno más cercano en el continente africano para contribuir a generar desarrollo y economía en estos territorios y, a la vez, desincentivar la migración a través de la Ruta Atlántica.
Padilla se refirió a Tierra Firme, un proyecto ya consolidado puesto en marcha por el Gobierno de Canarias en varios países africanos con apoyo financiero de la AECID y con una metodología de colaboración público privada. El objetivo, recordó, es ofrecer formación a personas jóvenes y darles oportunidades de empleo y alternativas de futuro. De esta manera, “pueden tener la opción de quedarse en su tierra y no arriesgar su vida subiendo a un cayuco”, además de impulsar el talento que existe en estos países.
Mediante este programa ya se han formado más de 500 jóvenes en Senegal y Mauritania y se prevé replicarlo también en Gambia y Cabo Verde. Lo que hace Canarias, apunta el director general, es favorecer iniciativas que creen empleo y a la vez cubran las necesidades de personal de empresas locales. Se ha ofrecido capacitación en distintos sectores, sobre todo agricultura, turismo y textil y oficios relacionados con la construcción con una tasa de empleabilidad muy alta.
Para Padilla es esencial seguir reforzando la cooperación con países como Mauritania, Senegal, Gambia y Marruecos -de donde procede la mayoría de migrantes que llega a Canarias- evitando que más personas sigan llegando a las islas por vías irregulares.
Por otro lado, anunció que el Gobierno de Canarias tiene previsto aprobar próximamente la Estrategia Canarias-África, un plan que busca consolidar a las islas como puente cooperación entre África y Europa. Esta iniciativa busca fortalecer las relaciones institucionales, económicas, de cooperación territorial, así como en los ámbitos cultural, académico y deportivo con países africanos, priorizando socios estratégicos como Marruecos, Mauritania, Senegal y Cabo Verde, y ampliando alianzas con Gambia, Ghana o Costa de Marfil.

















