EL GOBIERNO MUNICIPAL DEJA DE INVERTIR CASI DOS MILLONES Y MEDIO DE EUROS EN POLÍTICA SOCIAL EN EL AÑO 2020.

EL GOBIERNO MUNICIPAL DEJA DE INVERTIR CASI DOS MILLONES Y MEDIO DE EUROS EN POLÍTICA SOCIAL EN EL AÑO 2020.

Un informe de intervención sobre la ejecución presupuestaria a 31 de diciembre del pasado ejercicio revela que no se invirtió ni un céntimo en la partida denominada “fondo social municipal de emergencia y exclusión social” y tan sólo el 4% en la compra de productos de alimentación.

La gestión deficitaria de los servicios sociales municipales por parte del gobierno municipal de Santa Lucía es preocupante, a tenor de lo que se desprende de la ejecución de las partidas presupuestarias referentes a la política de gasto destinada a servicios sociales y promoción social, según podemos observar en el informe de intervención solicitado por este grupo político sobre la ejecución presupuestaria a 31 de diciembre del año pasado. De todas las partidas llama poderosamente la atención del grupo municipal socialista de Santa Lucía el “fondo social municipal de emergencia y exclusión social” con una asignación presupuestaria inicial de 2.000.000 de euros, cuya inversión asciende a cero euros. De la partida destinada a “productos de alimentación” dotada con 1.047.849’19 euros tan solo ha sido ejecutado el 4% de los fondos destinados a la adquisición de productos de alimentación, distribuidos a través de vales de alimentos a las familias lo que significa que tan solo 41.707’ 03 euros han sido asignados a este concepto. Otro ejemplo significativo lo encontramos en la partida definida como “transferencias de emergencia social”, en la que los créditos definitivos ascendían a 1.689.077’41 euros, de los que finalmente se han reconocido poco más del 30%, es decir 520.288’08 euros. Sorprende que los presupuestos bautizados por el grupo de gobierno compuesto por Nueva Canarias, Fortaleza (Coalición Canaria) y Partido Popular, y en voz del propio alcalde Santiago Rodríguez, como los presupuestos más sociales de la historia, hayan quedado en agua de borrajas y en un espejismo, tal y como vaticinó en su momento el portavoz socialista, Julio Ojeda, en el pleno de aprobación de los mismos. “Es incompresible que, dada la situación de dificultad y vulnerabilidad que atraviesan muchas familias, la incidencia del desempleo y la pandemia en un municipio que supera los 75.000 habitantes, las partidas presupuestarias destinadas a la aplicación de medidas sociales efectivas, obtengan este pírrico nivel de ejecución”, asegura Julio Ojeda portavoz del grupo municipal socialista en Santa Lucía, quien además añadió que “esto podría traducirse en que parte de la ciudadanía no ha recibido ayuda económica, pudiendo haber sido susceptibles a recibir apoyos por parte del ayuntamiento de Santa Lucía y que esta situación sólo sería atribuible a una pésima gestión política”. A esta incapacidad de gestión, hay que sumar la aplicación de una ordenanza reguladora de las ayudas sociales que suponen un verdadero filtro impenetrable, que impide que gran parte de las personas que demandan algún tipo de ayuda queden fuera de estas o simplemente la ayuda recibida no sea proporcional a la situación en la que se encuentran, resultando por consiguiente, insuficiente. Desde el grupo municipal socialista ya hemos hecho público en varias ocasiones la urgencia y la necesidad de mejorar y actualizar esta ordenanza municipal, ya que no cumple con su misión de ordenar la concesión de ayudas sino que aleja a la ciudadanía de la posibilidad de acceder a ellas. El Centro de Alzheimer que tendría que haber abierto sus puertas en el mes de julio del pasado año tras el confinamiento, no retomó su actividad hasta octubre del mismo año (es decir cuatro meses después), los centros ocupacionales han permanecido cerrados de manera intermitente sin razones que lo justificaran, orden generada por un decreto firmado por el alcalde, según informó la propia concejala en el pleno del mes de febrero tras una pregunta formulada por el grupo municipal socialista. Recientemente se procedió al cierre del recurso generado al inicio de la pandemia destinado a la atención de las personas sin techo del municipio, hechos que de manera directa inciden en la atención y calidad de vida de las personas destinatarias de estos recursos y de su entorno cercano. En palabras del portavoz socialista, Julio Ojeda, “se trata de una evidencia más del colapso que sufren los servicios públicos municipales, con agravante en este caso, dado que se trata de la población en situación de vulnerabilidad quien sufre esta situación. El gobierno municipal no gestiona si no congestiona los servicios públicos”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies