El SCS promueve una campaña de prevención de prácticas sexuales de riesgo y el consumo de sustancias

  • La iniciativa pretende sensibilizar sobre los daños derivados del chemsex, un fenómeno que se caracteriza por el uso intencionado de drogas para tener relaciones sexuales durante largos periodos de tiempo

La Dirección General de Salud Mental y Adicciones del Servicio Canario de la Salud (SCS), dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, pone en marcha un año más una campaña encaminada a prevenir y sensibilizar en torno a la reducción de los riesgos y daños derivados del chemsex, una práctica que se caracteriza por el uso intencionado de drogas para tener relaciones sexuales durante largos periodos de tiempo.

Esta iniciativa, que se pone en marcha estos días coincidiendo con la celebración del festival Winter Pride de Gran Canaria en 2026, busca ofrecer información y sensibilizar a la ciudadanía sobre los riesgos asociados a sesiones de chemsex, fenómeno que asocia el consumo de sustancias para tener relaciones sexuales durante un período largo de tiempo mayoritariamente entre hombres gais, bisexuales y otro hombres que tienen sexo con hombres.

El objetivo principal de esta acción es facilitar el acceso a información, asesoramiento y estrategias de reducción de riesgos y daños relacionados con el uso de sustancias psicoactivas en contextos de ocio y en ámbitos sexualizados, mediante una intervención preventiva, accesible, confidencial y adaptada a las prácticas y necesidades de las personas participantes.

Este servicio se complementará con un servicio de Análisis de Sustancias con el fin de que las personas puedan conocer la composición y reciban un asesoramiento personalizado para reducir daños y riesgos.

Sobre el chemsex

El chemsex ha sido definido como un uso intencionado de drogas para tener relaciones sexuales por un periodo largo de tiempo, que puede oscilar entre varias horas y varios días, especialmente entre hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (GBHSH).

Se trata de un patrón de comportamiento y consumo que en un principio parece vincularse de manera estrecha con hombres que mantienen sexo con hombres. Según la encuesta EMIS (estudio online en 33 idiomas llevada a cabo en cincuenta países que recoge información sobre conductas sexuales, consumo de drogas, salud psicosocial, prueba del VIH / ITS, etc. en el colectivo GBHSH) en su edición del 2017 recogía que el 14,1 por ciento de las personas encuestadas había consumido drogas estimulantes en el contexto sexual para hacer que el sexo fuera más intenso o más prolongado en el tiempo.

Aunque la práctica de este tipo de sesiones esté asociada al colectivo GBHSH, cualquier acercamiento o intervención sobre el fenómeno chemsex debe procurar no caer en reduccionismo estigmatizante y tratar de comprender las condiciones culturales y relaciones estructurales que influyen en el mismo. Si se amplía la mirada se puede decir que el chemsex es practicado por personas que realizan el llamado “sexo causal” o “sin compromiso”.

Es importante entender que no todo uso de drogas vinculadas al sexo es considerado chemsex. Además de la vinculación con la cultura gay, el fenómeno se asocia con un tipo de sustancias determinadas, orientadas a potenciar el placer sensorial, a mantener la potencia sexual o a la desinhibición.

También se suelen incluir otro tipo de drogas más orientadas a intensificar o complementar la experiencia como pueden ser la cocaína, el speed, la ketamina, el MDMA, etc. y/o sustancias que facilitanla relación sexual como los nitrito de alquilo o butilo (poppers) o medicamentos para mantener la erección (conocidos de manera genérica como Viagra).

Por todas estas cuestiones, es fundamental desde el punto de vista de la promoción de la salud y el respeto a la diversidad, desarrollar acciones y materiales específicos orientados a concienciar sobre los riesgos derivados de las denominadas sesiones de chemsex. Y todo ello desde la no estigmatización y el desarrollo de mensajes y conceptos construidos desde los propios colectivos y sus sentires.

Por ello, el objetivo concreto de este proyecto es promover acciones positivas preventivas que contribuyan a crear un contexto y entorno festivo igualitario, seguro y libre, en la línea de promover un consumo responsable de alcohol y otras drogas, prevenir las infecciones de transmisión sexual y evitar las violencias sexuales en los contextos de ocio nocturno y eventos festivos.

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