- La consejera de Sanidad explicó en el Parlamento que esta medida tendrá un impacto directo en la reducción de hospitalizaciones producidas por esta infección en personas institucionalizadas y pacientes con patologías respiratorias o cardiacas graves
- La ampliación de esta estrategia preventiva a los adultos más vulnerables se sustenta en los resultados obtenidos con la inmunización infantil. En la temporada 2024-2025, el Servicio Canario de la Salud redujo un 78,6 por ciento las hospitalizaciones por VRS en menores de un año, 7,6 puntos porcentuales por encima de la media nacional
La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, explicó hoy en la Comisión de Sanidad del Parlamento de Canarias la ampliación de la protección frente al Virus Respiratorio Sincitial (VRS) a la población adulta más vulnerable, una medida ya incorporada al nuevo Calendario de Inmunizaciones para todas las edades de la vida de la Comunidad Autónoma de Canarias, publicado recientemente en el Boletín Oficial de Canarias, y que comenzará a aplicarse a partir del próximo mes de octubre, coincidiendo con la temporada 2026-2027.
La inmunización frente al VRS se administrará a las personas mayores de 70 años residentes en centros sociosanitarios, así como a las personas institucionalizadas menores de esa edad con enfermedades respiratorias o cardiacas graves, coincidiendo con el periodo de mayor circulación del virus, entre octubre y marzo. También se ofrecerá a personas no institucionalizadas con cánceres hematológicos y a receptores de trasplante pulmonar o de progenitores hematopoyéticos, a través de los servicios hospitalarios.
Ampliación de la población diana tras éxito de la vacunación infantil
Desde la temporada 2023-2024, la inmunización frente al VRS está indicada para los bebés menores de ocho meses desde el inicio de la temporada de circulación del virus, para los nacidos durante ese periodo y para algunos menores de entre ocho y diecinueve meses con alto riesgo de desarrollar enfermedad grave.
La consejera destacó que la experiencia acumulada en Canarias respalda la extensión de esta estrategia a la población adulta. En la campaña 2024-2025, última de la que se tienen datos consolidados, la inmunización de más de 10.000 niños permitió reducir un 78,6 por ciento las hospitalizaciones y un 86,67 por ciento los ingresos en unidades de cuidados intensivos por VRS en menores de un año respecto a 2022, antes de la implantación de este anticuerpo monoclonal.
Estos resultados sitúan a Canarias 7,6 puntos porcentuales por encima de la media nacional en la reducción de hospitalizaciones por VRS en menores de un año, ya que los análisis preliminares del Ministerio de Sanidad estiman un descenso del 71 por ciento en el conjunto del país, con una efectividad cercana al 80 por ciento durante el primer año de implantación. Para la consejera, esta evidencia avala la ampliación de la protección frente al VRS a los adultos con mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves.
Un cambio de paradigma en la prevención del VRS
El Virus Respiratorio Sincitial constituye una de las principales causas de bronquiolitis y neumonía en lactantes menores de un año y también representa una importante causa de enfermedad respiratoria grave en las personas mayores.
La incorporación de nirsevimab ha supuesto un cambio de paradigma en la prevención de esta infección. España fue el primer país del mundo en implantar de forma sistemática esta estrategia en lactantes y Canarias ha obtenido resultados que incluso mejoran la media nacional, reduciendo de forma muy significativa la enfermedad grave y la presión asistencial en Atención Primaria, Urgencias y hospitales.
La Dirección General de Salud Pública adquiere y distribuye anualmente todas las dosis administradas en la Comunidad Autónoma a los centros de salud y hospitales, tanto públicos como privados.
Con la incorporación de la inmunización frente al VRS para los adultos con mayor riesgo, Canarias amplía ahora la protección frente a este virus a lo largo de todas las etapas de la vida, reforzando la prevención en los colectivos más vulnerables y consolidando una estrategia basada en la evidencia científica y los resultados obtenidos.





















