La formación municipalista lamenta que el gobierno local y el concejal tránsfuga votaran en contra de una moción que buscaba convertir estas instalaciones en un espacio vivo de intervención sociocomunitaria.
El Grupo Municipal La Fortaleza ha expresado su más firme rechazo y profunda indignación tras el voto en contra del grupo de gobierno municipal y del concejal tránsfuga a la moción presentada en el Pleno ordinario para dinamizar, recuperar y dar un uso integral al centro del barrio de La Orilla.
Resulta especialmente sangrante y preocupante que una infraestructura pública inaugurada hace apenas una década —un equipamiento moderno que costó un importante esfuerzo económico a todos los vecinos y vecinas— se encuentre hoy desaprovechada y sumida en una evidente dinámica de dejadez por la falta de gestión e iniciativa del actual grupo de gobierno.
Desde La Fortaleza no se comprende la falta de ambición y la cobardía política mostrada en el Pleno. Frente a una propuesta constructiva y ambiciosa que buscaba llenar de vida, actividad y proyectos sociales un centro dotado de excelentes condiciones, el grupo de gobierno ha preferido cruzarse de brazos, perpetuando el infrauso de unas instalaciones públicas que deberían estar al servicio de la gente.
La portavoz del grupo municipal, Ana Mayor, se ha mostrado tajante tras la sesión plenaria: “La peculiaridad y la realidad del barrio de La Orilla requieren, por encima de todo, una mano tendida y firme por parte de esta administración. No podemos mirar para otro lado cuando hablamos de un barrio que necesita una intervención sociocomunitaria urgente y continua para superar los condicionantes de vulnerabilidad social con los que lleva conviviendo durante años”.
En este sentido, la propuesta de La Fortaleza planteaba convertir esta instalación del Centro Polivalente de la Orilla en un auténtico motor de transformación social: un espacio polivalente con recursos y programas permanentes orientados a las familias, a la juventud, al apoyo socioeducativo y al fortalecimiento del tejido asociativo de La Orilla.
“Gobernar no es dejar que los edificios públicos se deterioren por falta de ideas y de trabajo; gobernar es ser valientes, tener altura de miras y poner los recursos municipales al servicio de los barrios que más lo necesitan”, han remarcado desde la formación. “Es inaceptable que la alianza entre el grupo de gobierno y el concejal tránsfuga sirva para frenar el progreso de La Orilla y castigar a sus vecinos con más apatía y desatención”.
El Grupo Municipal La Fortaleza ha reafirmado que no dará un paso atrás en esta reivindicación. La formación mantendrá su presencia constante en el barrio, trabajando codo con codo con el vecindario
y los colectivos locales, para exigir que se revierta esta situación de dejadez, se abran las puertas de esta infraestructura de forma definitiva y se ponga en marcha la planificación sociocomunitaria que La Orilla necesita y merece.
Tenemos una deuda pendiente: devolver a los vecinos y vecinas de La Orilla un centro público digno, seguro y lleno de vida.
